Tengo Un Volcán Y No Quiero Respirar de Míriam Tirado
La literatura infantil contemporánea ha dado un giro fundamental hacia la educación emocional, permitiendo que niños y adultos encuentren un lenguaje común para hablar de sentimientos complejos. En este contexto, Míriam Tirado, reconocida consultora de crianza y autora de gran éxito, regresa con una obra que promete ser tan indispensable como su predecesora. Tras el fenómeno editorial de Tengo un volcán, que superó los 100.000 ejemplares vendidos, llega esta nueva entrega publicada por Carambuco Ediciones, diseñada específicamente para abordar esos momentos en los que las técnicas tradicionales parecen no funcionar.
Este libro no es solo una continuación, sino una profundización en el complejo mundo de la rabia infantil. Mientras que en la primera parte aprendimos a identificar esa sensación de calor y explosión inminente, en Tengo Un Volcán Y No Quiero Respirar nos enfrentamos al desafío de la resistencia. Es una herramienta valiosa para familias que buscan acompañar a sus hijos desde el respeto y la empatía, ofreciendo una mirada compasiva hacia aquellos niños que, en pleno estallido de ira, se niegan a seguir los consejos habituales de calma.
Sinopsis de Tengo Un Volcan Y No Quiero Respirar
En esta nueva aventura emocional, conocemos más de cerca a Sam, el hermano pequeño de Alba. Sam es un niño con una energía vibrante, pero que también posee un volcán interno muy activo que se enciende con frecuencia ante las frustraciones cotidianas. A diferencia de su hermana, que ha aprendido a utilizar la respiración consciente para apaciguar el fuego de su interior, Sam se encuentra en un punto de rebeldía y cerrazón: él no quiere respirar, no quiere calmarse y, sobre todo, no quiere que nadie le diga cómo debe sentirse en ese momento de máxima tensión.
La historia se centra en este nuevo reto para el hada de los volcanes, ese personaje entrañable que ayuda a los más pequeños a entender sus procesos internos. El hada observa con preocupación y paciencia cómo Sam se ve desbordado por una rabia que parece consumirlo todo, negándose sistemáticamente a aplicar cualquier técnica que implique bajar las revoluciones. El relato explora la dinámica familiar y el papel de los cuidadores cuando las herramientas que antes funcionaban dejan de hacerlo, planteando una pregunta fundamental: ¿qué hacemos cuando el niño se cierra en banda ante la gestión de sus emociones?
Resumen de Tengo Un Volcan Y No Quiero Respirar
El libro comienza mostrándonos la vida cotidiana de Sam y cómo pequeñas situaciones del día a día actúan como chispas que activan su volcán. El conflicto central estalla cuando la rabia es tan intensa que Sam, en un acto de autoafirmación y desesperación, decide que no va a respirar de forma pausada para «apagar» su fuego. Esta negativa pone a prueba la paciencia de sus padres y la sabiduría del hada de los volcanes, quien debe buscar nuevas estrategias para conectar con el niño. El cuento describe de forma muy visual y sensitiva cómo el humo y la lava suben por el cuerpo de Sam, creando una atmósfera de tensión que resulta muy reconocible para cualquier lector que conviva con niños pequeños.
A medida que avanza la trama, el hada de los volcanes comprende que Sam no necesita que le obliguen a calmarse, sino que necesita sentirse comprendido en su negativa. A través de un diálogo tierno y lleno de herramientas prácticas, el libro nos enseña que la gestión emocional no siempre es un camino lineal de «problema y solución inmediata». Sam finalmente descubre que la respiración no es una imposición externa para silenciar su enfado, sino un recurso propio que puede usar cuando se sienta listo. El desenlace ofrece una poderosa lección sobre el respeto a los tiempos de cada niño y la importancia del acompañamiento adulto sin juicios ni presiones.
Herramientas para la gestión de la rabia en casa
Una de las mayores virtudes de esta obra de Míriam Tirado es que trasciende el formato de cuento infantil para convertirse en un manual de psicología aplicada para familias. El libro proporciona estrategias concretas para aquellos momentos en los que el niño experimenta una «negativa al cambio», validando que es normal que a veces no quieran usar las herramientas de calma. Al leerlo, los padres aprenden a identificar que detrás de la frase «no quiero respirar» suele haber una necesidad de autonomía y de reconocimiento del dolor o la frustración que el niño está sintiendo en ese instante.
Además, Carambuco Ediciones ha cuidado mucho la presentación de estas herramientas, permitiendo que el mensaje llegue de forma visual y sencilla. El cuento invita a practicar la validación emocional, enseñando a los adultos que a veces el primer paso no es apagar el volcán, sino simplemente estar presentes mientras este ruge. Esta perspectiva reduce la ansiedad de los padres por «arreglar» la situación de inmediato y permite que el niño desarrolle una verdadera autorregulación, sabiendo que sus emociones, por intensas que sean, tienen un lugar seguro donde ser expresadas.
El papel fundamental del Hada de los Volcanes
El personaje del hada de los volcanes se consolida en este libro como un referente de guía y soporte emocional. Su función no es la de una autoridad que manda, sino la de una acompañante que ofrece luz en medio de la tormenta de rabia. En esta entrega, su paciencia se pone a prueba, lo que sirve como un espejo excelente para los educadores y progenitores que a menudo se sienten agotados ante las rabietas persistentes de los niños. El hada simboliza esa voz interior de calma que todos tenemos, pero que a veces queda sofocada por el ruido de la ira.
A través de sus interacciones con Sam, el hada demuestra que la empatía es la llave que abre la puerta de la comunicación cuando el niño se siente bloqueado. No intenta forzar a Sam a que su volcán deje de arder, sino que le ofrece opciones y le recuerda que ella estará allí cuando la lava baje. Este enfoque es crucial para construir una autoestima sólida en la infancia, ya que el niño aprende que no es «malo» por tener un volcán activo, sino que simplemente está aprendiendo a manejar una fuerza muy poderosa dentro de él.
Opinión Crítica de Tengo Un Volcan Y No Quiero Respirar
Tengo Un Volcán Y No Quiero Respirar es una obra valiente y necesaria que viene a llenar un hueco importante en la literatura sobre crianza. A menudo, los libros sobre emociones pecan de ser demasiado idealistas, sugiriendo que un par de respiraciones profundas solucionarán cualquier conflicto. Sin embargo, Míriam Tirado aborda con honestidad la realidad de muchos hogares: la resistencia del niño. Es un libro que no solo educa al pequeño lector, sino que ofrece un alivio inmenso a los padres que se sienten fracasados cuando sus hijos rechazan las técnicas de relajación habituales.
Recomiendo encarecidamente este título para niños a partir de los 3 o 4 años, así como para docentes de educación infantil que busquen material de calidad para trabajar la convivencia y el autoconocimiento en el aula. La edición de Carambuco Ediciones es impecable, con ilustraciones que captan perfectamente la intensidad de las emociones de Sam. es un cuento cargado de sensibilidad que nos recuerda que, a veces, para poder respirar de nuevo, primero hay que permitir que el volcán termine de expresar todo su fuego.
¿Has pasado alguna vez por esa situación en la que nada de lo que propones parece ayudar a calmar a tu hijo o hija? ¿Cómo gestionas tú esos momentos en los que el «volcán» parece no querer apagarse?

